Fisioterapia y ergonomía
Vuelta al cole: más movimiento y variedad para cuidar la salud de los niños
El Colegio Oficial de Fisioterapeutas de La Rioja recuerda en su nuevo fisioconsejo que no existe una postura perfecta que deba mantenerse durante horas y anima a niños y adolescentes a moverse, cambiar de posición y mantenerse físicamente activos durante la jornada.
Alternar periodos sentados con momentos de movimiento, practicar actividad física de forma habitual y adaptar mochilas, mesas y sillas a las características de cada menor son algunas de las recomendaciones de los fisioterapeutas riojanos.
La vuelta al colegio supone muchas horas de clases, estudio y actividades que, en ocasiones, implican permanecer sentados durante largos periodos. Frente a la preocupación habitual por encontrar una “postura correcta”, el Colegio Oficial de Fisioterapeutas de La Rioja recuerda que nuestro cuerpo está preparado para adoptar muchas posturas diferentes y, sobre todo, para moverse.
Por este motivo, el fisioconsejo de septiembre pone el foco en fomentar desde la infancia hábitos que favorezcan una vida activa y una buena salud musculoesquelética.
Más que enseñar a un niño a permanecer perfectamente sentado, debemos facilitar que pueda cambiar de postura, levantarse, moverse y desarrollar sus capacidades físicas. La mejor postura suele ser la siguiente
El dolor de espalda también puede aparecer durante la infancia y la adolescencia. Según los datos del estudio HBSC 2022 recogidos en el fisioconsejo, una proporción relevante de menores españoles refiere haber experimentado dolor de espalda en los meses anteriores.
Desde el Colegio recuerdan, sin embargo, que el dolor de espalda es un fenómeno multifactorial. La actividad física, el descanso, el sueño, el estrés, el tiempo de inactividad, las características individuales y otros factores pueden influir en cómo se siente y funciona nuestro cuerpo.
Que un niño tenga dolor de espalda no significa necesariamente que tenga la espalda dañada ni que haya adoptado una mala postura. Lo importante es valorar cada situación y, sobre todo, no transmitir miedo al movimiento
Mochilas: comodidad y adaptación, más que miedo al peso
La mochila suele ser una de las principales preocupaciones de las familias al comenzar el curso. Los fisioterapeutas madrileños recomiendan evitar cargas innecesarias, utilizar mochilas cómodas y bien ajustadas y distribuir adecuadamente el material escolar.
Como orientación general, suele recomendarse que la mochila no suponga una carga excesiva en relación con el peso y las capacidades del menor. Pero el Colegio recuerda que el peso de la mochila es solo uno de los muchos factores que pueden intervenir en la aparición de molestias y que no debe generar alarma.
Tan importante como revisar qué llevan los niños en la mochila es ayudarles a desarrollar fuerza, coordinación y capacidad física. Nuestro objetivo no debería ser hacerles más frágiles frente a las cargas, sino conseguir que estén progresivamente mejor preparados para las actividades de su vida diaria
En clase, cambiar de postura también es saludable
Durante las horas de clase y estudio, proponemos favorecer pequeñas oportunidades para moverse: levantarse cuando sea posible, realizar pequeños desplazamientos, cambiar la posición de las piernas o los brazos y alternar diferentes tareas y posiciones.
No es necesario interrumpir constantemente la actividad ni establecer reglas rígidas. El objetivo es evitar que permanecer sentado durante mucho tiempo sea la única opción disponible. Un niño puede sentarse de muchas maneras diferentes. No necesitamos vigilar continuamente su espalda ni corregir cada postura. Es mucho más útil enseñarle que su cuerpo puede moverse, adaptarse y cambiar de posición con normalidad
En este sentido, el Colegio anima a la comunidad educativa a incorporar el movimiento de forma transversal durante la jornada escolar y no limitar la actividad física exclusivamente a las clases de Educación Física o a la práctica deportiva.
Pantallas: alternar, no demonizar
Los dispositivos digitales forman parte de la vida cotidiana de niños y adolescentes y son también herramientas educativas, sociales y de ocio. Por ello, consideramos más adecuado hablar de un uso equilibrado de las pantallas que presentarlas como un problema en sí mismas.
La principal recomendación desde el punto de vista musculoesquelético es evitar que su utilización se traduzca sistemáticamente en largos periodos de inactividad. Cambiar de posición, levantarse periódicamente, caminar, jugar y combinar las actividades digitales con otras que impliquen movimiento son hábitos sencillos que pueden incorporarse al día a día.
No existe una postura concreta delante de una pantalla que vaya a protegernos de todos los problemas. Nuestro cuerpo tolera diferentes posiciones. Lo que debemos evitar es que las pantallas desplacen de manera continuada al movimiento, al ejercicio, al juego y al descanso
También resulta útil que mesas, sillas y dispositivos puedan adaptarse razonablemente a la edad y tamaño del menor, pero sin convertir la ergonomía en la búsqueda de una posición corporal perfecta.
Niños activos, niños con más recursos
El principal mensaje del fisioconsejo de septiembre es sencillo: la infancia necesita movimiento. Jugar, correr, saltar, caminar, practicar deporte, desarrollar fuerza y coordinación y participar en actividades físicas variadas contribuye a mejorar la capacidad física y la salud general de niños y adolescentes.
La actividad física debe adaptarse a la edad, características y situación de cada menor. Cuando exista dolor persistente, limitación para las actividades habituales o preocupación por parte de la familia, puede ser recomendable consultar con un profesional sanitario.
Nuestro mensaje a las familias debería ser tranquilizador: los niños no tienen que vivir pendientes de su postura. Necesitan conocer su cuerpo, confiar en él y utilizarlo. Menos miedo a moverse y más oportunidades para hacerlo